La plaza de toros que se construyó en 1828, de madera y adobe, una de las más antiguas de España. Tras años de abandono la compró el ayuntamiento en 2000, se declaró bien de interés cultural en 2008, se empezó a restaurar ese año y se reinauguró en 2010. El artículo dice que conserva toda su estructura y los elementos de soporte.
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