La ciudad conservó buena parte de la trama romana, pero fue lo cristiano lo que la reordenó: el antiguo foro se convirtió en el conjunto episcopal, con una gran catedral rodeada de iglesias, palacios y cementerios. Estaba casi despoblada en aquellos siglos y sobrevivió sobre todo por ser sede episcopal. Lo que queda de todo ello se ve bajo la plaza de la Almoina.
Contamos las visitas nosotros mismos, sin cookies y sin guardar nada en tu dispositivo. Para contar personas y no clics, guardamos durante 48 horas como máximo un código irreversible derivado de tu conexión y tu navegador, y después lo borramos; solo quedan totales por página, que no identifican a nadie. Nunca guardamos tu IP. Además usamos Plausible, una analítica alojada en la Unión Europea que tampoco pone cookies ni guarda nada en tu dispositivo, para saber desde qué sitios llegan los lectores y cuántas búsquedas se hacen, nunca qué se busca.